Tenía que hacer algo, y podía: o hacer limpieza y tirar cosas, o cortarme el pelo.
Ayer, en mi afán catártico, dejé caer al suelo lo que está viejo y no quiero conmigo más.
(Duermo y dejo que actúe el tratamiento).
Esta mañana por fin me he despertado, y estoy contenta, porque como ahora quiero llevar el pelo desordenado, hace viento y llueve.
Kazarós katá to sóma kái katá tén psyjén...
Tirar lo viejo está bien, pero también encontrar algo viejo que no vemos desde hace mucho.
No tires las cosas viejas, todo con el tiempo mejora, hasta nosotros. No cambies.