hace muy mal enfermo. Yo no sé si hago tan mal enfermo como ella, porque no me veo. Pero de verdad, hace muy mal enfermo
qué quieres decir con eso
que hace muy mal enfermo, yo no digo más
¿que le echa cuento?
no, si yo no digo, pero parecía que se iba a morir, que era una cosa gravísima. Así que lo que pagamos lo perdimos. No la iba a dejar sola.
¿y el hotel?
la habitación era estupenda. Tenía televisor, frigorífico y secador. Y tenía una puerta con la de al lado, y después de cenar nos juntábamos con las vecinas y jugábamos a las cartas. Yo andaba torpe porque no lo hago nunca, ¡ellas juegan todas las tardes!