Me duele el cuello de mirar fuera, pero me atrae el brillito de alguna hoja cuando el árbol la agita y el sol la golpea. El juego violento es el que más nos gusta. Me encantan los árboles. No hay árbol feo. Me hace pensar que todo sigue su curso. Cuando un niño de cuatro años cruza los brazos inmediatamente sabes que se ha enfadado.
Escrito por Elena H a las 15 de Mayo 2005 a las 12:13 PMHace poco vi un corto de un fotógrafo que buscaba la hoja perfecta.
Escrito por selma a las 16 de Mayo 2005 a las 12:36 PM