La escasa luz de la tarde se concentró ordenadamente y envolvió a la farola cuando por fin llegó la noche. El silencio hacía que el frío pareciese mayor, y nosotros, allí sentados en el coche, éramos como dos piedras sin forma.
De repente algo se movió en el contenedor de obras que teníamos delante. Algo temblaba en su interior, algo de color rojizo, una especie de tela o plástico que cada vez se agitaba con mayor violencia. Al fin, se elevó y se echó a volar como una cometa.
Buenas, te propongo un juego
http://roge.zonalibre.org/archives/088165.html
Salu2 ;)
Escrito por Rogeman a las 31 de Diciembre 2005 a las 12:36 PM