
Siempre llevo en mi libreta este precioso hallazgo rescatado de una caja de fotografías antiguas. Recuerdo revolver entre el material recién traído del rastro (la caza dominical de mi padre) y al encontrar estos dos pedazos emparejarlos automáticamente. Pero... qué extraño... cuántas manos... entonces... ¿fotografías distintas? ¿qué historia guardan? ¿sólo el juego de probarse esa preciosa falda?
Escrito por Elena H a las 11 de Enero 2009 a las 09:44 PM