
Como tantas otras joyas descubiertas gracias a la exquisita maquinaria, se grabaron en mi retina los árboles descontextualizados de Myoung Ho Lee. Este un modesto homenaje a su poético ejercicio de aislamiento, un juego alucinante que pienso practicar a partir de ahora.

Bis no es un libro discreto. El color salta a los ojos y las siluetas se retuercen encendidas entre las páginas... y el color de nuevo! y las manos perdidas... qué alucinantes ilustraciones! qué libro tan arrebatador!